Presentación

Inesperado visitante:

Si has llegado hasta aquí sin invitación expresa te doy la bienvenida pero me temo que el sitio no sea de tu interés. Este blog no pretende enseñar nada, no está especializado en nada, no cuenta cosas interesantes ni curiosas, no habla de temas de actualidad, ni de cine, ni de libros, ni de música. En definitiva, es un lugar que probablemente sólo interese a su autor, es decir, a mi, porque en él colgaré sobre todo mis fotografías y algunas otras cosas sin relación entre ellas, recuerdos, comentarios, pensamientos y todo aquello que el algún momento me llame la atención o se me ocurra. Como verás el título describe más o menos lo que pretendo.

Si encuentras algo de tu interés o alguna fotografía que te guste y quieres dejar un comentario te lo agradeceré. Si sólo pasas, igualmente cuentas con mi agradecimiento.

Un saludo, visitante.

Addenda, 16 de septiembre de 2011:

Ayer incluí un post titulado Los amigos muertos (q.e.p.d.) procedente de un blog que creé en 2007 y en el que solamente escribí dos, el citado y este que ahora incluyo aquí porque hacía la función de presentación aunque le llamé Justificación, por eso me parece más adecuado adjuntarlo a esta presentación que hacerlo en un post nuevo.

Modifico la ubicación de las fotografías y, por tanto, el texto que hace referencia a ellas:

Teoría del Caos, Mecánica Cuántica y Relatividad. Posiblemente sean estas tres las más importantes teorías de la Física del s. XX
No soy ningún experto aunque sí aficionado a la Ciencia en general. Me pareció que el caos podría ser un buen nombre para ésta bitácora teniendo en cuenta que su contenido puede acercarse bastante a lo que tal palabra insinúa. El caos sugiere, y así lo podemos encontrar en los diccionarios, desorden y confusión absolutos. No pretendo que la bitácora se convierta en eso pero me temo que tenderá a ello porque la temática será variada, sin orden alguno en los temas, dispares de una entrada a otra, sin periodicidad regular escrupulosa. Pero la Teoría del Caos también es capaz de encontrar orden en un conjunto de datos aparentemente aleatorios, por lo que al final, cuando se pueda ver con perspectiva en el tiempo a lo mejor no es tanto.
La Teoría del Caos fue un descubrimiento de mi amigo (en sentido figurado) Edward Lorenz (1917-2008 ) cuando, allá por los primeros años sesenta, trabajaba en el MIT (Instituto Tecnológico de Massachussetts), aunque desgraciadamente su descubrimiento no tuvo repercusión hasta mucho después porque se publicó en una revista científica de su ámbito, la meteorología, poco leída por los matemáticos que son los que hubieran apreciado su enorme importancia. Cuando Lorenz vio una tarde el resultado de sus experimentos y el resultado de sus ecuaciones comprendió que algo no era como debería esperarse, al menos como lo esperaría un matemático tradicional, y para describirlo acuñó la frase que se haría universal: efecto mariposa. No quiero ni debo ni puedo hablar aquí de tal teoría. Sólo justificar el título de la bitácora y reseñar que el “efecto mariposa” ha despertado la imaginación de la gente dando lugar a cosas tan dispares como el nombre de un grupo de pop y el título de una película made in USA (por cierto, no la he visto pero la ponen como entretenida al menos). Siempre se define el efecto mariposa de una forma muy intuitiva, diciendo que el simple movimiento del ala de una mariposa provoca un diminuto cambio en la atmósfera, ese cambio produce otros a su vez y así sucesivamente durante un periodo de tiempo de forma que termina alterando el comportamiento de la atmósfera y un determinado fenómeno no se forma o, por el contrario, uno que no iba a ocurrir ocurre. Si lo pensáis bien esto da mucho juego a la imaginación, y si no que se lo pregunten a mi también figurado amigo Ray Bradbury (1920 – ), afamado autor de ciencia ficción que, entre otras, nos dejó dos memorables obras: Crónicas marcianas (1950) (nada que ver con cierto desaparecido engendro televisivo) y Fahrenheit 451 (1953). En 1952 apareció en la revistaCollier’s un cuento de Ray titulado A Sound of Thunder que, como buena ciencia ficción que es, pone a unos cazadores a viajar hacia atrás en el tiempo hasta llegar a la prehistoria. Un vez allí matan sin querer a una mariposa y cuando después de muchas peripecias logran regresar de nuevo al mundo actual se encuentran ¡Oh, sorpresa! con que nada de lo que ven se parece a lo que dejaron: la moraleja es que la muerte de la mariposa ha provocado a lo largo de los siglos una serie de efectos encadenados que han conseguido cambiar por completo el devenir de la civilización.
¡Ojo! el relato es más de diez años anterior a la teoría de Lorenz.
Os dejo también una fotografía de Ray Bradbury  y algo que dijo al cumplir 80 años:

“The great fun in my life has been getting up every morning and rushing to the typewriter because some new idea has hit me. The feeling I have every day is very much the same as it was when I was twelve. In any event, here I am, eighty years old, feeling no different, full of a great sense of joy, and glad for the long life that has been allowed me. I have good plans for the next ten or twenty years, and I hope you’ll come along.”

(Me apunto, aunque yo no tenga ese sentido del humor ni planes a tan largo plazo)

Edward Lorenz, 1917 – 2008

Ray Bradbury, 1920 -

La ciencia ficción es lo que tiene, la literatura en general, que te permiten ver el mundo desde otras ópticas imposibles en el mundo real. Es lo que consigue Bradbury en éste cuento y en toda su obra, pero desde luego no es el único. Quien también es un maestro en tales menesteres es Italo Calvino (1923-1985), de uno de cuyos libros, como habréis adivinado, he sacado mi nombre para esta bitácora. En efecto, el Barón de Rondó no es otro que Cosimo Piovasco, protagonista deEl Barón rampante (1953), que pasa su vida encaramado a un árbol de su jardín al que se sube un día de cabreo familiar. Desde esa atalaya observa el mundo y los acontecimientos que se suceden, se implica en él, se enamora e incluso se entrevista con Napoleón, pero además cumple su promesa de no bajar nunca más de él. Se fija una idea, una disciplina y la cumple hasta el final con todas sus consecuencias. Claro que esto lo hizo en el s. XVIII porque actualmente hubiera venido el alcalde de turno y habría cortado el árbol con Barón y todo.

 

Italo Calvino, 1923 - 1985

 

Este blog es en cierta forma también una atalaya desde la que contar cosas y una idea a la que no sé si seré tan fiel como Cosimo a su árbol. Lo intentaré.

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